Ya que venimos hablando de Papas, es un buen momento para referirme a la nota despreciable que leí en todos los matutinos que tuve oportunidad de ojear en el bar de Andrés esta mañana. En realidad el bodegón no es de Andrés sino de un capitalista que no viene al caso, pero los bares son de los bolicheros no de los que recaudan, son estos los que le dan identidad al lugar.
Pero no vengo a hablar de boliches, sino del candidato sudaca frustrado en su intentona papal, el cardenal o chimango Bergoglio, o como usted lo quiera denominar.
Después de la careteada de la Legislatura porteña, que otorgó “superpoderes” al maniatado Mauricio Macri para financiar el reclamo salarial docente de ésta capital, y digo careteada porque hubiese sido digno un rechazo al presupuesto a fines del año pasado y no el cercenamiento a la división de poderes de la ocasión que nos ocupa. Pero bueno, los vaivenes de la política subdesarrollada los hacen merecedores ésta vez de los flashes, como héroes o justicieros frente a la peor pesadilla K.
Opuesto al acto demagógico, el típico del tirano; me cago en todo y no hay superpoderes que fabriquen los recursos, dijo Mauricio.
En la misma página, el ave eclesiástica que usted haya elegido, sale a manifestar: “ no hay que abusar del derecho a huelga” un claro mensaje de apoyo a la criminalización de la protesta por parte de la Iglesia, otro panfleto PRO.
Y claro, para que protestar si sus sueldos lo garpamos todos, creyentes y ateos, agnósticos y fieles a otros credos, gracias a un arcaico mandato constitucional que reconoce sus orígenes en la colonización española y el sostenimiento monetario de la evangelización durante siglos y reglamentado por varias leyes de facto a saber: Ley 21950 – Sueldo a obispos (Videla), Ley 21540 – Jubilación a obispos (Videla), Ley 22162 – Subsidios a la Iglesia por zonas desfavorables (Videla), Ley 22430 – Jubilación sin aportes para eclesiásticos (Videla), Ley 22950 – Becas estatales a seminaristas (Bignone), Ley 22552 – Asignaciones por vacancias (Galtieri).
Así esta la cosa, el país laico mas conocido como Argentina, en el presupuesto Nacional del año 2008 destino la ínfima suma de 24 millones de pesos a la Iglesia Católica, algo así como el 0,03% del total de ese presupuesto.
Tal vez a Bergoglio le resulte escaso el monto, y este dando una manito al Gobierno Nacional de paso, que por costumbre tiene el hábito de acallar reclamos y así ganar porotos para el 2009.
Sería incompatible que la docencia capitalina manifieste su ajuste salarial frente a la catedral de Buenos Aires, ya que para justificar esos 24 palitos nadie ha laburado, porque el sacerdocio no es un empleo hasta donde yo sé. El reclamo lo deben hacer a quién corresponde, a la Jefatura de Gobierno; aunque mal no estaría la idea no?
La educación comienza con el reconocimiento al docente y termina por cuestionar ciertas verdades de perogrullo que tradicionalmente nos han tallado en nuestras cabecitas. La educación como vemos, es algo mas que una cierta cantidad de dias de clase y presentísmo docente. Amén.-
25/10/08
Entre la pólvora y el chimango.
23/10/08
Un frio 11 de Junio de 1982
11 de junio de 1982, el oeste de Buenos Aires convulsionado y yo, pretendiendo ir a jugar a la pelota con mis amigos.
Nada de pelota!!! se escuchaba el rezongo materno, hoy vas a la estación que pasa el Papa.
Claro, como toda buena familia descendiente de inmigrantes, católica, y que se precie de ello, alguien debía estar allí, haciendo acto de presencia ante el hecho inusual de ver al sumo sacerdote pasar tan cerca.
Y me tocó a mí. Una especie de delegado familiar para la ocasión, que debía prestar atención y traer cada detalle de la pasada, y relatarlo a la familia ya que el catolicismo no daba para tanto, tanto como para hacer diez cuadras hasta el tren y verlo con ojos propios. Y como el Papa no me iba a preparar las tortas fritas, mal, no discutí mi designación.
Mis 10 años empezaban a torturarme, me preguntaba si en un par de años mas sería distinto, si podría enfrentar a esa autoridad y salir ileso del intento, lo deseaba, deseaba crecer, ser grande y autónomo.
Así fue que la mayoría de mis amigos, al igual que yo, rebeldes y futboleros nos encontramos no se a que hora de esa fría tarde, pero linda, gracias al santo padre, al costado de las vías mientras reservábamos con nuestra insignificante presencia el lugar mas cercano posible a los rieles para poder ver el espectáculo.
La gente emocionada, cantaba canciones que no recuerdo y yo adornado de blanco y amarillo por mi madre, para que el Papa supiese de nuestra presencia.
Viene a paso de hombre gritaba un tipo, y la gente se emocionaba. Juan Pablo – Segundo – Te quiere todo el Mundo!!!! se escuchaba de la hinchada papal.
Y pasaba un tren y la gente movía los pañuelos y las banderas, y no era el tren del Papa.
Yo, que hacia unos meses había pisado por primera vez un estadio de fútbol, en el inolvidable (para mí) 4 a 0 de Boca a Platense en cancha de Vélez, ya había visto a Maradona, había visto a Dios y a sus fanáticos con las banderas azul y oro. Ese yo, yo mismo, era el que estaba vestido de papel crepe en oro y blanco esperando a su hijo pródigo, un tal Juan Pablo en los terraplenes del Sarmiento.
Ese yo, estaba aburrido.
El señor de blanco debía pasar no sé a que hora, por MI barrio, pero de aquella hora pactada ya habían transcurrido un par mas, y aún nada.
La gente cagada de frio seguía firme con sus estampitas y algunos comentaban que estaba por Liniers y que se demoraba en salir porque había ido a saludar a San Cayetano, otros que ya había pasado Ramos y todos coincidían en que venia despacio, saludando y bendiciendo a todo el oeste.
Claro, recién caigo que en el 82 no existían los celulares, que carajo sabían estos tipos? Pero en aquel entonces confiaba, y apostaba por el que mas cerca lo daba, porque me quería ir a la mierda, a jugar a la pelota, sin culpas.
Ya atardecía sobre el oeste, calculo serían las seis de la tarde de aquel invierno, se esfumaba de a poco mi ilusión del picado, pero mas no podía tardar este tipo, al menos algo de dibujitos iba a pescar en el viejo canal siete cuando llegara a casa.
El lugar me importó un carajo recuerdo, y lo abandoné, y nos pusimos a tirarnos piedras entre nosotros, entre los amigos que la fé de nuestros padres nos había convocado en los terraplenes.
Aún retumban los sermones de los anónimos de aquella multitud, que Dios miraba lo que hacíamos, que dejáramos de hacerlo porque el Papa no pasaría y cosas por el estilo.
Pero no sé si por el Papa o por que carajo, hasta nos aburrimos de aquello también.
Y se vió, por fin, a lo lejos la figura del tren. Como un milagro.
Allí se amontonaron todos, gritos, cantos, revoleos de insignias, pañuelos blancos, y yo a los empujones tratando de hacerme un lugar.
El Papa por fin pasaría por Padua, ya estaba cerca de irme a casa.
Yo me había imaginado que el tren de este tipo sería especial, de luxe. Nada que ver, era un tren como los que años mas tarde tomaría para ir a laburar ya que mi sueño de ser piloto de carreras se vio frustrado desde el momento siguiente a planificarlo.
Y se acercaba rápido recuerdo, pero seguro bajará la velocidad al llegar a la estación comentábamos los pibes, mientras con saltos tratábamos de hacer foco con la vista a la altura de las ventanillas del tren que pasaría en unos minutos.
A paso de hombre, todavía recuerdo esa frase.
Pasó la estación, ya estaba ahí, tan cerca que podríamos oler el perfume de ángeles que seguramente traería puesto en sus mejillas. Y pasó nomás!!!
Una ráfaga doblo las banderas mas cercanas a las vías, saltamos justo recuerdo, para poder verlo, recibir su saludo o su bendición, pero el tren pasó más rápido que la gravedad que nos devolvió a la tierra casi sin darnos cuenta.
Y la marcha a paso de hombre? justo un velocista nos vino a tocar?
Nunca he visto el Sarmiento pasar tan rápido como aquella fría tarde por San Antonio, o habrá sido tal la desilusión que hizo perder en mi los criterios de apreciación de la velocidad? No lo sé.
La verdad les confieso que no ví un carajo, ni el bonete de aquel predicador. Como todos los que estábamos allí esa tarde, a pesar de que cada uno describía como iba vestido y que lo había saludado.
Ahí comprendí el significado del pecado “mentir”, que nada es tan absoluto como se nos muestra, que mentir no era maldad y porqué Dios perdonaba a los pecadores, en definitiva estaban hablando de su referente cómo no perdonarlos en ese caso?.
Llegue a casa, copié el discurso oído por la gente mayor y lo relate a la familia que seguía el acto atentamente por la TV, obviamente me quedé sin dibujitos también.
Al menos había en casa dulce de leche para las tortas fritas de la abuela y de recuerdo aún guardo la trenza de papel crepe que lucí ridículamente aquel gélido 11 de junio de 1982, fiel testigo de mi piadosa mentira.-
Hoo.
17/10/08
Aborto - ¿cuál es la solución?
En vísperas al dia de la madre, será oportuno hablar un poco del aborto? No sé, pero responde a mi patrón seguramente.
Hace rato que ronda por el maní que tengo dentro del cráneo, hablar de las posiciones enfrentadas en este tema tan delicado y tan complejo, y mi morbo escribe de aquí en mas estas pesadas líneas.
La decisión la tomé al escuchar un reportaje en una radio capitalina no hace mucho, mientras tomaba un taxi rumbo a la escuela, porque llegaba tarde nuevamente. En ese suficiente tiempo que tarda un auto en capital en hacer 7 cuadras, escuche un llamativo reclamo de una mujer que pedía a gritos la legalidad del aborto, esgrimiendo como fundamento base de su protesta el fundamental derecho de la mujer a elegir, mas o menos algo así como libertad de elección y sin pena para la mujer que desea no parir al hijo gestado.
Existirán otras cuestiones para la defensa de la legalidad de ésta práctica, como imagino “la sobrevida de un hijo no deseado” “la falta de educación sexual” “las condiciones de pobreza de los padres” “la madre abandonada” “el abuso sexual de menores y de mayores” “la iglesia católica” “embarazo de incapaces” “inviabilidad del embarazo” etc.
En resumen, podemos darnos cuenta a simple vista, que existen infinidad de casos donde se podría discutir la aplicación de este recurso quirúrgico y la integridad de la mujer embarazada. Pero aclaremos que el que paga con la vida es el feto en todos los casos.
Es cierto también, que a pesar de la prohibición legal de abortar, numerosos casos se presentan diariamente por los consultorios de médicos en búsqueda de respuesta, incluso la temerosa industria de medicina legal instalada a vista de todos, excepto de las autoridades, que gana espacios a diario en nuestras ciudades, por no mencionar los actos autoabortivos y sus nefastas consecuencias o la legalidad de las píldoras del dia después que grandes ganancias dejan en caja.
Frente a esta problemática, la rígida institución eclesiástica sostiene la bandera del conservadurismo, estratégico para la Iglesia Románica, defendiendo la vida de un eventual fiel más, sin importar el caso y por el hecho de que somos todos hijos de un mismo padre celestial. Con igual fanatismo al de la mujer de la radio en algunos casos.
Los medios nos muestran lo bizarro del tema, las militantes en tetas y las puritanas cagándolas a huevazos en donde se preste la ocasión, siguiendo la línea editorial que mejor convenga en el oportuno momento de sacar la noticia al aire o al papel.
En una clase de derecho cuando me tocó hacer Penal, escuche una frase que hasta hoy recuerdo de una gran profesora, la Dra. Llerena. Nos recomendaba que antes de viajar a un país, mirásemos el código penal del lugar, que es su más fiel retrato. Eso nos indicaría una pauta a simple vista de cuales serán nuestros derechos en esa visita.
Si el primer bien jurídico protegido es el estado, busquemos otro destino.
Hay un ordenamiento legal, por así decirlo, que parte de las costumbres y tradiciones de cada pueblo y como todo orden, es Jerárquico.
Así pues, si un estado protege a la vida humana por sobre todo otro derecho, (las penas mas duras serán las que atenten contra este bien jurídico protegido y también a escala descendente los de menor rango de protección) resultaría ilógico que una afectación a la libertad prime por sobre la vida, como el caso presentado por la señora de la radio.
Plantear la problemática desde esa óptica, nos llevaría a una situación revolucionaria, casi anarquista, donde se supone que la autodeterminación humana sería de tal grado y conciencia, que no necesitaríamos de justicia alguna. Pero que pasa con esa libertad si atenta contra la vida? (he aquí el casi anarquista).
En un sistema como el nuestro, se considera persona al feto (con todos sus derechos y obligaciones), desde la concepción en el seno materno. Es cierto que esta consideración puede ser reformulada, más aún teniendo en cuenta los avances científicos que trajo la modernidad, quizás allí se encuentre una punta para este ovillo tan enmarañado.
Actualmente, este criterio solo puede ser presentado judicialmente y a solicitud de parte interesada, con el problema práctico de que raramente un juez tome semejante determinación que ponga en jaque el sistema judicial, autorizando a abortar sea por el motivo que fuere; y si lo hiciere tendrá un superior que lo deniegue seguramente.
Hoy, con aborto penalizado, casi no existen datos sobre responsables detenidos, ya sean médicos, padres o autoridades. Despenalizarlo traerá seguridad hospitalaria a la madre seguramente en un país donde el sistema hospitalario funcione, no es nuestro caso creo.
La política de educación no la suple una entrega anual de profilácticos y pastillas, eso suena a negociado con los fabricantes, suena a vacaciones de funcionarios, suena a lavarse las manos.
Desde otra óptica, imaginemos un país que frente a tanta carencia educativa, sanitaria, penal y económica, se abriera el grifo para que el aborto sea legal, sin dudas sería una gran solución para el Estado, que así destinaría mas presupuesto hacia otros sectores, como el caso de la China comunista, donde solo se permite un vástago por familia y se penaliza a quien ose contradecir las normas y dejaría al “determinado albedrío” de los padres (por contradicción a libre) la existencia o no de una persona. (en China es el estado quien mata).
En nuestro país, que sectores se verían mas perjudicados? Una buena idea para terminar con los pobres no?
En cada caso mencionado como hipotético, no existe acaso una responsabilidad por parte del estado, sin mencionar la de los procreadores en los casos de libertad sexual?
Tal vez agravar la situación penal del padre que abandona, del estado que no protege, del violador, de los puros negligentes, etc. sería otra solución? No lo sé, pero me permito la duda hasta que lo aclare.
Mientras tanto así estamos, canonizando musicalmente a una niña violada y madre, con un coro de pueblo que repite la letra como himno, y miles de responsables sin responsabilidad entre los espectadores del show, que siempre debe continuar.-


