17/10/08

Aborto - ¿cuál es la solución?

En vísperas al dia de la madre, será oportuno hablar un poco del aborto? No sé, pero responde a mi patrón seguramente.
Hace rato que ronda por el maní que tengo dentro del cráneo, hablar de las posiciones enfrentadas en este tema tan delicado y tan complejo, y mi morbo escribe de aquí en mas estas pesadas líneas.
La decisión la tomé al escuchar un reportaje en una radio capitalina no hace mucho, mientras tomaba un taxi rumbo a la escuela, porque llegaba tarde nuevamente. En ese suficiente tiempo que tarda un auto en capital en hacer 7 cuadras, escuche un llamativo reclamo de una mujer que pedía a gritos la legalidad del aborto, esgrimiendo como fundamento base de su protesta el fundamental derecho de la mujer a elegir, mas o menos algo así como libertad de elección y sin pena para la mujer que desea no parir al hijo gestado.
Existirán otras cuestiones para la defensa de la legalidad de ésta práctica, como imagino “la sobrevida de un hijo no deseado” “la falta de educación sexual” “las condiciones de pobreza de los padres” “la madre abandonada” “el abuso sexual de menores y de mayores” “la iglesia católica” “embarazo de incapaces” “inviabilidad del embarazo” etc.
En resumen, podemos darnos cuenta a simple vista, que existen infinidad de casos donde se podría discutir la aplicación de este recurso quirúrgico y la integridad de la mujer embarazada. Pero aclaremos que el que paga con la vida es el feto en todos los casos.
Es cierto también, que a pesar de la prohibición legal de abortar, numerosos casos se presentan diariamente por los consultorios de médicos en búsqueda de respuesta, incluso la temerosa industria de medicina legal instalada a vista de todos, excepto de las autoridades, que gana espacios a diario en nuestras ciudades, por no mencionar los actos autoabortivos y sus nefastas consecuencias o la legalidad de las píldoras del dia después que grandes ganancias dejan en caja.
Frente a esta problemática, la rígida institución eclesiástica sostiene la bandera del conservadurismo, estratégico para la Iglesia Románica, defendiendo la vida de un eventual fiel más, sin importar el caso y por el hecho de que somos todos hijos de un mismo padre celestial. Con igual fanatismo al de la mujer de la radio en algunos casos.
Los medios nos muestran lo bizarro del tema, las militantes en tetas y las puritanas cagándolas a huevazos en donde se preste la ocasión, siguiendo la línea editorial que mejor convenga en el oportuno momento de sacar la noticia al aire o al papel.
En una clase de derecho cuando me tocó hacer Penal, escuche una frase que hasta hoy recuerdo de una gran profesora, la Dra. Llerena. Nos recomendaba que antes de viajar a un país, mirásemos el código penal del lugar, que es su más fiel retrato. Eso nos indicaría una pauta a simple vista de cuales serán nuestros derechos en esa visita.
Si el primer bien jurídico protegido es el estado, busquemos otro destino.
Hay un ordenamiento legal, por así decirlo, que parte de las costumbres y tradiciones de cada pueblo y como todo orden, es Jerárquico.
Así pues, si un estado protege a la vida humana por sobre todo otro derecho, (las penas mas duras serán las que atenten contra este bien jurídico protegido y también a escala descendente los de menor rango de protección) resultaría ilógico que una afectación a la libertad prime por sobre la vida, como el caso presentado por la señora de la radio.
Plantear la problemática desde esa óptica, nos llevaría a una situación revolucionaria, casi anarquista, donde se supone que la autodeterminación humana sería de tal grado y conciencia, que no necesitaríamos de justicia alguna. Pero que pasa con esa libertad si atenta contra la vida? (he aquí el casi anarquista).
En un sistema como el nuestro, se considera persona al feto (con todos sus derechos y obligaciones), desde la concepción en el seno materno. Es cierto que esta consideración puede ser reformulada, más aún teniendo en cuenta los avances científicos que trajo la modernidad, quizás allí se encuentre una punta para este ovillo tan enmarañado.
Actualmente, este criterio solo puede ser presentado judicialmente y a solicitud de parte interesada, con el problema práctico de que raramente un juez tome semejante determinación que ponga en jaque el sistema judicial, autorizando a abortar sea por el motivo que fuere; y si lo hiciere tendrá un superior que lo deniegue seguramente.
Hoy, con aborto penalizado, casi no existen datos sobre responsables detenidos, ya sean médicos, padres o autoridades. Despenalizarlo traerá seguridad hospitalaria a la madre seguramente en un país donde el sistema hospitalario funcione, no es nuestro caso creo.
La política de educación no la suple una entrega anual de profilácticos y pastillas, eso suena a negociado con los fabricantes, suena a vacaciones de funcionarios, suena a lavarse las manos.
Desde otra óptica, imaginemos un país que frente a tanta carencia educativa, sanitaria, penal y económica, se abriera el grifo para que el aborto sea legal, sin dudas sería una gran solución para el Estado, que así destinaría mas presupuesto hacia otros sectores, como el caso de la China comunista, donde solo se permite un vástago por familia y se penaliza a quien ose contradecir las normas y dejaría al “determinado albedrío” de los padres (por contradicción a libre) la existencia o no de una persona. (en China es el estado quien mata).
En nuestro país, que sectores se verían mas perjudicados? Una buena idea para terminar con los pobres no?
En cada caso mencionado como hipotético, no existe acaso una responsabilidad por parte del estado, sin mencionar la de los procreadores en los casos de libertad sexual?
Tal vez agravar la situación penal del padre que abandona, del estado que no protege, del violador, de los puros negligentes, etc. sería otra solución? No lo sé, pero me permito la duda hasta que lo aclare.
Mientras tanto así estamos, canonizando musicalmente a una niña violada y madre, con un coro de pueblo que repite la letra como himno, y miles de responsables sin responsabilidad entre los espectadores del show, que siempre debe continuar.-

1 comentario:

Anónimo dijo...

uffff demasiado largo. Me aburrí. ¡NO AL ABORTO, CARAJO MIERDA!